8 Consejos de los expertos para iniciarte en el running de forma segura y devertida

Cada vez es más habitual encontrarse runners por nuestras calles, correr forma parte de un estilo de vida saludable cada vez practicado por más gente. ¿Pero realmente esta tan alcance de cualquiera? Puede parecer que sí, pero para el corredor inicial surgen un montón de dudas e inquietudes: ¿es bueno correr en asfalto? ¿Cómo deben ser las zapatillas? ¿Cuál es la distancia adecuada y prudente para empezar? Con esta entrada pretendemos ayudar a todos aquellos que están a punto de iniciarse en la aventura de practicar la carrera al aire libre para mejorar su salud y encarar un nuevo modo de vida más activo y saludable. A continuación te ofrecemos algunos consejos básicos para tu entrenamiento de running.

 

1. DISFRUTA: EL DEPORTE CUNDE MÁS CUANDO TE LO PASAS BIEN

Es común que muchos practicantes iniciales se fijen en el rendimiento y las marcas de sus “compañeros de viaje” más experimentados, pero no hay que meterse prisa ni exigirle a nuestro organismo más de lo que está preparado para dar. La gran victoria ya está conseguida: dedicar unos minutos a nuestra salud. Lo mejor es ofrecer a nuestro organismo una experiencia positiva, no una sesión extenuante. Si sales con más compañeros con diferente nivel de forma, lo mejor es buscar un circuito cerrado, donde poder encontraros todos al final del entreno y compartir sensaciones.

 

2. EL EQUIPO: NO ES MEJOR LO MÁS CARO, SINO LO MÁS CÓMODO.

Otra gran preocupación es la necesidad de equiparse para realizar ejercicio. No te dejes llevar por la moda, ni te gastes el dinero en la “mejor” zapatilla del mercado, puesto que no existe. La mejor zapatilla es la que se ajusta a tus necesidades. Tipo de pisada, terreno por el que vas a correr, tiempo que vas a dedicarle a tu nuevo hobby, ritmos de carrera, clima…etc. determinaran la elección de tu zapatilla. Déjate asesorar por personal especializada para acertar de pleno. Lo mismo ocurre con el resto del equipo, camisetas, pantalón o malla, cortavientos, calcetines, compresivos…evita todo aquello que sea excesivamente técnico, dirigido a corredores más avanzados. Equípate con lo mínimo para iniciarte en el entrenamiento de running, a medida que tus hábitos se instauren, progresarás en tus necesidades, no necesitas desembolsar grandes sumas de dinero, lo importante al principio es focalizarse en adquirir el hábito de entrenar.

 

3. APÓYATE EN ESPECIALISTAS: LA EXPERIENCIA EN EL DEPORTE LO ES TODO.

Aunque la carrera es una actividad natural y todo el mundo “sabe” hacerlo, conocer la dosis inicial de esfuerzo, y cuál es la pauta de progresión para cada caso, no es tan sencillo para personas que se introducen en la materia. Lo mejor es que busques a personal especializado para que te guíe en los primeros pasos, incluso una o dos sesiones de técnica de carrera pueden ser recomendables para evitar problemas futuros.

 

4. COMPLEMENTA CON OTRAS ACTIVIDADES: PARA CORRER NO SOLO DEBES CORRER.

El running, especialmente en fases iniciales, es una actividad de fuerza. En una primera fase nuestros músculos se deben adaptar para soportar el impacto repetido de la carrera. Para ello, es interesante en las primeras sesiones, complementar la sesión de running con un entrenamiento específicos de fuerza para mejorar más rápidamente. También es importante realizar ejercicios de estiramiento para mejorar la flexibilidad de las articulaciones de nuestro tren inferior de manera que nuestros tejidos sean capaces de absorber mejor los impactos de la carrera. No los realices al finalizar la sesión, lo más conveniente es realizarlos al menos 24 horas después de la sesión de carrera.

 

5. HIDRÁTATE

La práctica de ejercicio necesita que nuestro cuerpo esté adecuadamente hidratado. Los riesgos de lesiones tendinosas y musculares se incrementan si estamos deshidratados, es conveniente no esperar a que aparezca la sed, puesto que, en ese caso, ya ha comenzado la deshidratación, es decir, en ese momento nuestro organismo nos avisa de que dispone de menos agua de la que necesita para trabajar adecuadamente.

 

6. DESCANSA ADECUADAMENTE.

Entrenar más no es mejor. Es común empezar entrenando cada día. Conviene saber que hacer ejercicio es una agresión a nuestro organismo que reacciona para adaptarse a esta situación. Lo benigno de esta agresión es que podemos controlar la dosis y su frecuencia. Es tan o más importante dejar que el organismo asimile ese esfuerzo como preparar adecuadamente la cantidad de ejercicio que haremos en cada sesión. Dedicar muchos días de entrenamiento cuando nos iniciamos en la práctica puede perjudicar la adherencia al ejercicio, además de ser contraproducente para nuestra salud. A medida que nuestro cuerpo necesite más carga de entrenamiento podremos añadir más duración, intensidad o frecuencia a las sesiones.

 

7. BUSCA COMPAÑÍA: NADA MOTIVA MÁS QUE LA PRESIÓN DEL GRUPO. 

Preparar un reto es más placentero si se hace acompañado por amigos o compañeros de afición. Son, a la vez, una red de apoyo en caso de desánimos, dificultades o dudas, nos ayuda a plantearnos nuevos retos y a ser más constantes en la práctica.

 

8. SI NO PUEDES CORRER, CAMINA. 

No existe el fracaso, solo porcentajes del logro. Si no llegas a acabar la carrera corriendo, camina, no compites contra nadie salvo contra la inactividad. Las dificultades de hoy, son las satisfacciones del mañana, no tengas miedo de ser el último. Haces deporte para mantener la salud, no te dejes la salud haciendo deporte.

Así que, ánimo! Te vienes a correr?